miércoles, 11 de junio de 2014

5.- PISA como excusa. Carles Monereo Colaboración especial de Monique Boekaerts

CARLES MONEREO
 PISA COMO EXCUSA: repensar la evaluación para cambiar la enseñanza

¿Qué es la metacognición?

La metacognición es la capacidad que tenemos para darnos  cuenta de nuestros propios procesos de aprendizaje, el poder  regularlos, monitorizarlos y evaluarlos en función de los resultados.

Flavell (1979) definió la metacognición como la cognición sobre la cognición. Hace referencia a la conciencia del estudiante sobre una base de conocimientos que posee en la cual almacena la información sobre cuándo, cómo, dónde y por qué usar y acceder a diferentes estrategias cognitivas. Se sabe que los estudiantes deben acceder al conocimiento metacognitivo de un dominio para poder seleccionar las habilidades necesarias para orientar y dirigir su aprendizaje en distintas situaciones concretas a las cuales se enfrenta.
Lo anterior tiene relación directa con la movilización de saberes; la investigación de la metacognición ha revelado que los buenos estudiantes hacen uso de una serie de procesos de control y monitorización que refuerza su capacidad para autorregularse (Winne y Hadwin, 1998), por lo tanto la evaluación de competencias la cual se plantea dentro del marco de educación actual es muy relevante ya que se centra en las necesidades, estilos de aprendizaje y las habilidades individuales para que el alumno llegue a manear de forma efectiva, los conocimientos, destrezas y habilidades que se requieren en una situación determinada.

La importancia de la metacognición para la educación radica en que todo niño es un aprendiz que se encuentra constantemente ante nuevas tareas de aprendizaje. En estas condiciones, se convierte en un aspecto esencial el lograr que los alumnos “aprendan a aprender”, que lleguen a ser capaces de aprender de forma autónoma y autorregulada.

¿Qué papel juega en los procesos de evaluación de competencias? 

El papel que juega en la evaluación es muy importante, ya que la evaluación determinará si la metacognición del alumno está acorde con los aprendizajes esperados los cuales se pretenden alcanzar en un periodo determinado.

Es de vital importancia que el docente tenga conocimientos sobre las características de los alumnos, sus intereses, inquietudes y tener la capacidad de crear estrategias que actúen como motivación para despertar en sus alumnos el deseo por aprender, por su parte también es necesario que reconozca las habilidades y actitudes de cada estudiante para poder establecer un razonable criterio evaluativo, y así poder favorecer el proceso de enseñanza aprendizaje de cada alumno.

Sansone describe dos tipos de conciencia que pueden tener los estudiantes sobre la forma de llevar a cabo una tarea de aprendizaje: pueden adoptar un propósito o un objetivo. Pueden presentarse con conocimientos previos sobre las criterios que necesitan para controlar y evaluar la calidad de su trabajo (comparar resultados del aprendizaje) texto general y puntos específicos

Ruth Armenta,  Ma. Viguerías, Belem Verdugo, Enedina Gtz, Alejandra Sandoval

6.- Razones para alegrarse: La evaluación para el aprendizaje. G. Stobart.

“El estudiante sabe más que el maestro de lo que ha aprendido, aunque sepa menos de lo que se haya enseñado”.    Petter Elbow


La evaluación para el aprendizaje no tiene sentido si no la observamos desde el salón de clase, ya que ahí nos damos cuenta de la verdadera evaluación que se da en el proceso de enseñanza-aprendizaje en los alumnos, de qué manera el docente toma su papel y realiza este proceso tan importante en la educación básica.
Desde una perspectiva más concreta y precisa la evaluación para el aprendizaje es un proceso en el cual el docente se encarga de interpretar cierta información y evidencias que son arrojadas por las actividades que los alumnos realizan en el aula, de esta manera los maestros se dan cuenta del avance y de las áreas de oportunidad que se presentan en la práctica docente para mejorarla y buscar estrategias adecuadas para cumplir con el objetivo que se plantea de un principio.
Según Assessment Reform Group (2002) existen elementos para realizar el proceso de evaluación y que le dan facilidad al alumno para alcanzar los aprendizajes esperados: la retroinformación, la misma participación activa de los alumnos, la necesidad de autoevaluarse y coevaluarse.

Así mismo, nos implica que el proceso de evaluación debe ser formativo y debe estar determinado por específicas prácticas docentes en el aula que ayudan a que el alumno este en un ambiente de confianza y seguridad para adquirir conocimientos determinados para que desarrollen las competencias para la vida. El docente tiene la responsabilidad de ser innovador, ingenioso, conocer diversas técnicas, utilizar las herramientas adecuadas para que su evaluación sea lo más correcta para que se lleve a cabo el proceso en el que el alumno adquiera las competencias deseadas al final de la educación básica.

La educación para el aprendizaje (EPA), entre los docentes debe ser practica y centra en lo que sucede en el aula he aquí unas técnicas que se pueden probarse en clase.
Se ha producido un reconocimiento creciente en la EPA, ya que ha partido de unos supuestos acerca de cómo aprendemos sin hacer explícitos ni relacionarlos con una determinada teoría de aprendizaje, esta estrategia puede defenderse si las practicas se acomodan con facilidad a diversos enfoques.

Los supuestos claves de la EPA son que el aprendizaje es:
·             - Un proceso social activo.
·             - En el que el individuo crea el significado.
·              -Y la mejor manera de hacerlo es construir sobre lo que ya se conoce.

Existen otros fundamentos teóricos entre los cuales destaca el enfoque del constructivista social, esta es la denominación más adecuada del enfoque de la teoría del aprendizaje que subyace a las posturas actuales de la educación para el aprendizaje. Trata de mantener en equilibrio, el aprendizaje como actividad cultural y como búsqueda del significado.

Se basa en que la evaluación se utiliza para ayudar a los aprendices a:
-        Tener más claro lo que hay que aprender y cómo será lo que se consiga.
-       Reconocer lo que comprenden y lo que no en el presente.
-       Percatarse de la mejor manera de avanzar.

Uno de los elementos claves de la EPA, es la insistencia de hacer explícitos lo que se aprende y que se considera un aprendizaje satisfactorio, el fundamento teórico es claro: es más fácil aprender cuando sabemos lo que hacemos y a donde lo estamos intentando llevar.
El aprendizaje podría incluir la competencia de autorregulación, así como el conocimiento y la comprensión de la materia. Si el aprendizaje en clase es un proceso colaborativo tanto docentes como alumnos tienen que saber que se prevé.

Daniela Olea, Xochitl Lugo, Francisco Rábago, Luis Alán Ramírez, Juan Chinchillas

7.- Evaluación para el Aprendizaje (EPA): Tensiones, Posibilidades y Dificultades

EVALUACIÓN PARA EL APRENDIZAJE (EPA): TENSIONES, POSIBILIDADES Y DIFICULTADES

Por Norma Antonia López Palomares, Dania Cristina Palomera Cerecer, María Yamileth Tapia Alcantar y Laura Karina Valenzuela Zamora

IV “A” Primaria, CREN Navojoa

Ya se pudo conocer acerca del concepto sobre la evaluación para el aprendizaje (EPA), sus implicaciones y fundamentos para utilizar esta estrategia. Pero como en todo lo educativo, muchas veces (casi siempre) se quedan en simples técnicas, ignorando el enfoque integral que trata este tipo de evaluación.

Es por esto que se encuentran 4 tensiones al momento de aplicar esta estrategia, esto en base al libro “Razones para alegrarse: la evaluación para el aprendizaje” de G. Storbart:

Las Tensiones Fundamentales en la Implementación de la EPA

1.- ¿Qué se aprende? Encontramos aquí una de las primeras resistencias, la cual se da entre “aprender” y “aprender a aprender”, en donde el docente decide escoger una de las dos para poder realizar mejor su trabajo, aunque no se puede ignorar que las dos son indispensables en una evaluación integral. El “aprender” obedece a la adquisición de conocimientos por parte de los alumnos, mientras que “aprender a aprender” los ayuda a utilizar los conocimientos para la vida diaria, además de autorregular su aprendizaje formal, no formal e informal.

Para evaluar un aprendizaje completo, ambas se debe considerar tanto el proceso (aprender a aprender) como el producto (aprender) en vez de limitarse a escoger solo una.

2.- Claridad frente a conformidad: Esto es referido, básicamente, a la necesidad de hacer explícito el conocimiento y su proceso para entenderlo y considerarse como un aprendizaje satisfactorio. Para poder lograrse este punto, hay que considerar explicar las competencias que se esperan lograr, los propósitos y objetivos, tanto del trabajo como de la asignatura que se trabaje.

Aunque el problema viene en lo siguiente: a más claridad, más objetividad y especificidad en los objetivos, lo que al final se convierte en una evaluación de productos en donde ya no se consideran otros procesos trabajados. Esto forma un gran problema, pues al momento de evaluar, el mismo docente empieza a reconocer habilidades que no abarcó en un principio, lo que lleva a evaluarlas, o no, lo que causa calificaciones parciales que, cuando el alumno busca una aclaración sobre ellas, tengan que abstenerse y apegarse a los criterios que se dieron al iniciar el trabajo.

3.- Lo formativo en un clima sumativo: La idea de la doble tarea de Boud (2000) tiene otra aplicación: confinita la evaluación formativa al aprendizaje y la evaluación sumativa a la certificación. Muchas veces el calificar trabajos individuales y poner una calificación se confunde con una evaluación formativa, sin embargo su función es sumativa por lo cual dice que se debería clasificar más exactamente como sumativa frecuente o minisumativa. Por eso una de las practicas mas difíciles para la EpA  es la relación entre la evaluación sumativa y formativa, por lo que la imagen de la evaluación se confunde pues creen que un examen es lo que te dirá todo, esto suele suceder pues se exige una rendición de cuentas en un número y el examen es la forma “más fácil” para contabilizar.

4.- Retroinformación eficaz: Andrew Morgan compara la retroalimentación formativa con un “crimen perfecto”. Que sea eficaz y útil depende de tres cosas:
a.    Motivo: el aprendiz lo necesita.
b.    Oportunidad: la recibe en el momento de utilizarla
c.    Medios: está dispuesto a usarla y es capaz de hacerlo.

Una retroalimentación puede ser buena, pero en ocasiones puede ser negativa en casos por ejemplo que el maestro ponga en ridículo a uno de los alumnos, o también cuando en lugar de reafirmar el aprendizaje se confunde más a los alumnos por el lenguaje u otro motivo que intervenga durante la explicación.





Finalmente se dan a conocer las posibilidades y dificultades de la EPA, tanto para el docente como para el alumno:

EPA: Posibilidades y dificultades.
Dificultades:
o   No es fácil alcanzar esta visión cuando el currículo es demasiado detallado y rígido  y la evaluación se basa en la rendición de cuentas con consecuencias importantes.
o   Existe el riesgo de quedarse en una simple conformidad con los criterios en vez de llegar al aprendizaje productivo.
o   Puede quedar reducida a la corrección de trabajos ya que el profesor otorga todas las respuestas.
Es complicado cumplir a la perfección la visión del currículo ya que es demasiado detallado, pero al final lo docentes deben cumplir cuentas, las cuales en ocasiones debemos ayudar al alumno dejando un poco de lado la rigidez del currículo, de este modo podemos destacar otros avances que el alumno haya tenido durante el curso.

Posibilidades:
o   Es una actividad esencialmente social que configura la identidad del alumno como el tipo de aprendizaje que tiene lugar.
o   Destaca lo situacional y se centra en la comprensión y la mejora del aprendizaje.
o   Aprendices a activos y autorregulados que trabajan para dar sentido a lo que está aprendiendo y que reciben los medios para evaluar su propio trabajo.

Los maestros somos los mediadores de los alumnos, los cuales evaluamos al estudiante mediante los criterios que están en boga, pero si estos criterios son difíciles de cumplir para el alumno al momento de realizar un trabajo, podemos considerar otros diferentes, por ejemplo si el alumno no cumple lo requerido en un escrito donde tenga que redactar su opinión acerca d determinado tema, el maestro puede considerar la participación del alumno así como la ortografía presentada en dicho escrito.


Como conclusión, se puede decir que la evaluación para el aprendizaje ofrece más beneficios que problemas, pues es alternativa, diversa y puede atender desde características hasta competencias, dependiendo del propósito y el objetivo de la actividad que se evalue. Es de gran importancia que los docentes puedan actualizarse hacia nuevas estrategias, como esta, además de que se le empiece a inculcar, tanto al niño como a la comunidad, que el aprendizaje ya no es como antes, y que ahora se busca un aprendizaje integral, autónomo y para la vida.